domingo, 23 de marzo de 2014

Digitalización del sonido (Parte I)


La primera pregunta que debemos hacernos es : ¿Por qué digitalizar? La respuesta a esta pregunta se consigue al conocer las ventajas del audio digital, que son :
Mayor Calidad
Sólo tenemos que poner a sonar un CD frente a una cinta o disco de vinilo para darnos cuenta de la diferencia.
Menor espacio de almacenamiento
Guardar miles de minutos de audio en formatos analógicos supone torres y torres de casetes o discotecas enteras repletas de vinilo. Todo eso cabe ahora en un disco duro.
Miles de copias con la misma calidad
El audio digital es multigeneración. Permite hacer cientos de copias de un mismo original, o copias de copias, con mínimas pérdidas de calidad.
No se deteriora
El audio que guardamos en formatos análogos, por razones de humedad o cambios de temperatura, acaba deteriorándose con el tiempo, mientras que el guardado de forma digital puede durar siglos.
Acceso más rápido a la información
En las cintas de casete teníamos que rebobinar y tardábamos mucho tiempo en encontrar el fragmento deseado (acceso lineal). Con el audio digital y programas informáticos adecuados, es mucho más rápido (acceso aleatorio).
Comodidad en la edición
Para editar un audio analógico, como una cinta de carrete abierto, hay que cortar con tijeras y luego pegarla. Con los sistemas digitales todo es más cómodo y sencillo ya que trabajamos desde la computadora con secuencias de ceros y unos.


Por tanto ya que sabemos por qué, contestemos ahora al cómo.

Para que el sonido pueda editarse en el ordenador, debe ser digitalizado, es decir, la señal analógica debe conversirse en señal digital. Este proceso consta de tres fases:
  1. Muestreo
  2. Retención
  3. Codificación

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